Me daba cosa por si a Lola le quedaba grande, porque es una yorkshire de 5 kg, pero se ajusta bien. Lo usamos por las noches y en unas 4 semanas la he notado menos rígida al levantarse
Laura M.
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Ya habíamos gastado bastante en pastillas y fisio con Bruno, y no sabíamos si probar otra cosa. Lo usamos casi todos los días y sobre la quinta semana empezó a levantarse mejor por las mañanas
Jose H.
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Compré en KIRIS Dog™ con muchas dudas, porque con Nala ya habíamos probado de todo. Al principio no noté mucho, pero después de unas 6 semanas volvió a subirse sola a su camita y se la ve con más ganas.
Silvia F.
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No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
¿Que Incluye en el Paquete?
-Soporte Kiris™ Terapia Luz Roja
-Ebook (Guía Compelta Reahabilitación)
+ Protección de Envío Asegurada
+Garantía 100 días de Garantía
Garantía de 90 días
¿Tu perro sigue teniendo las mismas molestias? No te preocupes.
En Kiris Dog™ Le ofrecemos una garantía de 90 días porque sabemos que los cambios reales pueden llevar tiempo, especialmente cuando hablamos de articulaciones, recuperación muscular y bienestar general.
Nuestra terapia de luz roja está pensada para acompañar a tu perro durante mucho tiempo. Y si no estás satisfecho, nuestro equipo de soporte estará encantado de ayudarte con la devolución.
La rutina perfecta
La constancia es clave. Solo tienes que colocar el soporte durante 10–25 minutos al día.
Su diseño cómodo y manos libres permite que tu perro lo use mientras descansa en casa, se relaja contigo o continúa con su rutina diaria, mientras la terapia de luz roja empieza a actuar
Talla
Nuestro soporte de terapia de luz roja KirisDog™ está diseñado para adaptarse cómodamente a perros de todos los tamaños.
Gracias a sus correas ajustables y sistema de sujeción, se adapta fácilmente al cuerpo del perro. Además, la luz roja actúa directamente sobre la zona con la que está en contacto, por lo que no es necesario un ajuste perfecto para empezar a usarlo.
Nuestro soporte está diseñado para ayudar a perros con displasia de cadera, artrosis, debilidad en las patas traseras, recuperación postoperatoria y dificultades de movilidad relacionadas.
¿Es adecuado para perros senior?
Sí. Muchos clientes lo utilizan con perros senior que han perdido fuerza en las patas traseras o tienen dificultades para levantarse, subir escaleras o caminar largas distancias.
¿Ayuda en casos de displasia, artrosis o rigidez?
Si, nuestro soporte de terapia de luz roja está pensado para ayudar y reducir el dolor de perros como; molestias articulares, rigidez, displasia, artrosis o pérdida de movilidad.
La terapia de luz roja ayuda a trabajar la zona de forma progresiva, favoreciendo el bienestar muscular, la circulación y la comodidad diaria. Se recomienda usarlo de forma constante entre 10 y 25 minutos al día.
¿Es seguro para todos los perros?
El arnés de terapia de luz roja KirisDog está diseñado priorizando la seguridad. Es adecuado para perros de todas las razas y tamaños, y la terapia de luz roja es una terapia no invasiva que no utiliza rayos UV dañinos, no provoca daños por calor y no tiene efectos secundarios conocidos.
¿Cómo sé si le servirá a mi perro, sea grande o pequeño?
KirisDog está diseñado para adaptarse cómodamente tanto a perros pequeños como grandes. La terapia de luz roja funciona simplemente estando cerca de la superficie de la piel —no necesita ejercer presión—, por lo que su diseño amplio es totalmente intencionado. Se coloca fácilmente y mantiene sus 120 LED justo donde deben estar, independientemente del tamaño o la raza de tu perro.
¿Ayudará en la recuperación después de una lesión?
Combina luz roja y luz infrarroja cercana, dos tipos de luz que actúan a diferentes profundidades en los tejidos. Mientras la luz roja actúa principalmente en las zonas más superficiales, la infrarroja puede llegar a tejidos más profundos. Esta combinación se utiliza para apoyar los procesos naturales de recuperación del cuerpo, favorecer la circulación y ayudar al bienestar muscular y articular.
¿Tendrá el mismo efecto en mi gato?
Claro! No es solo para perros, también puede utilizarse en gatos. La terapia de luz roja se utiliza siguiendo los mismos principios para apoyar el bienestar, la movilidad y la recuperación de tu compañero felino.
¿Cuándo puedo esperar resultados?
Cada animal es diferente, por lo que el tiempo necesario para notar cambios puede variar según su edad, estado y la regularidad con la que se utilice. Algunos propietarios pueden percibir cambios graduales en el confort y la movilidad con un uso constante, mientras que otros pueden necesitar más tiempo.
La clave es mantener una rutina constante y observar poco a poco la evolución de tu mascota.
 
 
Es duro ver sufrir a tu mejor amigo
Antes salía con energía. Ahora le cuesta levantarse, cojea un poco al ponerse de pie y en los paseos se cansa antes.
A veces se queda atrás, o simplemente la notas con menos ánimo.
Y tú lo ves todo… porque sabes que no es “solo la edad”. Es su cuerpo pidiendo ayuda.
 
 
 
 
Hay algo que SÍ puedes hacer
Que se haga mayor no significa que tenga que vivir con dolor
Existe una forma de aliviar sus molestias articulares en casa, todos los días, en sesiones de 15 minutos, sin pastillas y sin arrastrarle a terapias caras.
Se llama terapia de luz roja. Es lo que usan muchas clínicas veterinarias… ahora en tu salón.
 
 
¿Cómo funciona la luz roja?
El soporte utiliza LEDs de luz roja que actúan sobre la zona donde se coloca, como cadera, patas, espalda o articulaciones.
Esta luz ayuda a estimular las células, mejorar la circulación sanguínea y apoyar la recuperación muscular y articular de forma progresiva.
Con un uso constante, puede ayudar a reducir la rigidez, aliviar molestias y hacer que tu perro se mueva con más comodidad.
Sin pastillas. Sin desplazamientos. Desde casa.
 
 
 
 
30 minutos al día. Eso es todo.
La constancia es la clave. Colócale el soporte 30-45 minutos al día.
Su diseño manos libres permite que lo use mientras descansa, pasea o se relaja contigo, mientras la luz roja hace su trabajo.
 
 
 
 
Aún le quedan muchos momentos por vivir
Los paseos largos. Subirse al sofá sin ayuda. Recibirte en la puerta moviendo el rabo.
No se trata de frenar el tiempo. Se trata de que los años que le queden los viva sin dolor, a tu lado.
Garantía 100 días
Ebook Movilidad
Recupera su ánimo
Reduce su malestar
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¿Por que elegirnos?
 
Otros
Diseñado para displasia
Es rígido o incómodo
Ajuste seguro
Cálidad Asegurada
Customer Reviews
Overall rating: 5.0 / 5 from 251 reviews.
Tengo dos perros, uno de 8 kg y otro de casi 30. Pensaba que necesitaría uno diferente para cada uno, pero al ser flexible conseguimos adaptarlo bien a los dos. Justamente era una de las dudas que tenía antes de pedirlo.
Pensaba que la luz le daría calor o que estaría incómodo. Nada que ver con lo que imaginaba. Bruno se queda descansando durante el uso y no intenta quitárselo.
Llevábamos meses pagando sesiones de fisio por la displasia de Kiro y queríamos algo para complementar desde casa. Lo estamos incorporando a su rutina de descanso y nos permite ser mucho más constantes sin tener que desplazarnos cada vez.
Llevamos bastante dinero gastado entre consultas, desplazamientos y sesiones. Tener una opción complementaria que podemos utilizar nosotros mismos en casa nos ha facilitado bastante la rutina.
Mi madre tiene una perrita de 15 años y se lo regalamos porque cada vez le costaba más levantarse. Lo que más le gusta es poder hacer la rutina tranquilamente mientras ella está en su cama ❤️
Lo compramos por Toby, que con 13 años empezó a cojear bastante de una pata trasera. Lo utilizamos mientras está tumbado y cada vez tolera mejor toda la rutina. Seguimos sus revisiones como siempre, pero agradezco muchísimo poder hacer algo también desde casa.
Lo que más miedo me daba era gastar el dinero y que terminara guardado en un cajón. Llevamos semanas incorporándolo a sus cuidados y lo estamos usando muchísimo más de lo que esperaba.
En nuestro caso fue la artritis. Empezó levantándose más despacio y meses después ya esperaba delante del coche para que lo ayudáramos. Ahí entendimos que teníamos que tomarnos su movilidad mucho más en serio.
No sustituimos la fisioterapia. Precisamente lo compramos porque queríamos tener algo en casa para complementar lo que ya hacemos allí. Esa era nuestra intención desde el principio.
Mi madre tiene una perrita de 15 años y se lo regalamos porque cada vez le costaba más levantarse. Lo que más le gusta es poder hacer la rutina tranquilamente mientras ella está en su cama ❤️
Tengo un pastor alemán enorme y estaba casi seguro de que no le serviría. El hecho de que sea flexible cambia bastante las cosas porque podemos adaptarlo alrededor de la zona que necesitamos sin depender de una forma rígida.
No fue una cojera exagerada lo que nos preocupó. Fue empezar a verlo caminar diferente, dejar de subir al sofá y quedarse atrás cuando salíamos. Son pequeñas cosas que cuando conoces a tu perro notas enseguida.
Al principio lo utilizábamos con mucha cautela porque tiene 14 años y no queríamos añadirle ninguna molestia. Se acostumbró perfectamente y ahora aprovechamos cuando está descansando.
Una cosa que me habría gustado saber antes de comprarlo es que no necesitas tener un perro completamente quieto de pie. Nosotros hacemos la rutina cuando Luna está tumbada y así resulta muchísimo más cómodo.
Nuestro veterinario sigue llevando su artritis exactamente igual que antes. Esto simplemente lo hemos añadido a todo lo demás que hacemos por él y esa combinación es precisamente lo que buscábamos.
Tengo un caniche pequeño y mi hermana un labrador. Lo hemos probado con los dos y se adapta mucho mejor de lo que pensábamos por la flexibilidad. Para mí eso le da muchísimo uso.
Lo compré cuando Max empezó a necesitar dos o tres intentos para levantarse después de dormir. No quería esperar a que estuviera mucho peor para empezar a preocuparme por sus articulaciones.
La duda que tenía era si serviría realmente para un perro con muchísimo pelo. Seguimos las instrucciones de colocación y no hemos tenido problema para incorporarlo correctamente a su rutina.
Tengo un perro de 6 kg. En las fotos todo me parecía enorme y pensaba que no conseguiríamos ajustarlo. Al final, haciéndolo con cuidado, podemos adaptarlo bien a su tamaño.
Rocky sigue queriendo salir cada vez que ve la correa, pero con 12 años ya no aguanta como antes. Hemos reducido sus paseos y estamos cuidando mucho más todo lo relacionado con su descanso y articulaciones.
Lo usamos sobre todo cuando está en su cama después de comer. Hemos conseguido que forme parte de su rutina sin convertir cada uso en un momento de estrés.
Cuando tienes un perro de casi 40 kg, ayudarlo físicamente cada vez que se levanta no es precisamente sencillo. Por eso estamos intentando conservar toda la autonomía que todavía tiene.
Me preocupaba que no se dejara porque es bastante sensible cuando le tocas las patas traseras. Empezamos poco a poco y ahora hacemos la sesión mientras está tumbado sin problema.
No sabía si un bulldog por su cuerpo se adaptaría bien. Precisamente la flexibilidad ha sido una ventaja porque no tenemos que intentar encajarlo dentro de una forma predeterminada.
Me preocupaba muchísimo que intentara quitárselo continuamente. La primera vez estuvimos pendientes de él todo el rato; ahora simplemente se tumba y descansa.
Lo compramos principalmente por las patas traseras, pero que podamos adaptarlo alrededor de diferentes zonas nos ha resultado más útil de lo que pensábamos.
La primera señal de Nala fue dejar de subir a nuestra cama. Después llegaron las escaleras y los paseos más cortos. Ojalá hubiéramos prestado atención desde la primera señal.
En casa tenemos un bulldog y un mestizo bastante más grande. Poder adaptar el mismo formato a anatomías tan diferentes era algo que sinceramente no esperaba.
Mi perro empezó a cojear con 10 años y ahora tiene 12. Hemos probado diferentes formas de ayudarlo y lo que más valoro de esta es poder mantenerla nosotros mismos en casa.
Mi padre pensaba que simplemente estaba viejo. Cuando empezó a cojear incluso después de paseos cortos decidimos llevarlo a revisar y empezar a tomarnos mucho más en serio su movilidad.
Lo compramos sobre todo porque ya conocíamos la terapia de luz roja por otros cuidados que había recibido. Queríamos una opción doméstica para complementar entre sesiones profesionales.
A veces el problema no es que dejen de caminar. Es que dejan de hacer pequeñas cosas: ya no vienen a la puerta, ya no suben al sofá, ya no quieren dar la vuelta larga. Eso fue exactamente lo que vimos nosotros.
Simba tiene displasia y pesa casi 40 kg. Para nosotros cualquier cosa rígida termina siendo incómoda de adaptar, así que la flexibilidad aquí era importante de verdad.
Tiene 13 años y artritis. Hay días mejores y peores, así que hemos aprendido a no obsesionarnos con un solo día y fijarnos más en cómo evoluciona con el tiempo.
Mi perro pesa 36 kg y tiene muchísimo pelo. Esas eran literalmente mis dos dudas antes de comprarlo. Midiendo bien y siguiendo la forma correcta de colocarlo hemos podido incorporarlo sin problema.
Pensaba que sería complicado conseguir que se quedara quieta. Al final la solución fue muchísimo más simple: se lo ponemos durante su descanso de la tarde y prácticamente continúa durmiendo.